1. Cocinar más saludable
El factor más importante para la mayoría de las personas que compran un horno freidora es la perspectiva de una cocción más saludable. Se utiliza muy poco aceite en el proceso de cocción, lo que es la manera perfecta de sustituir los alimentos fritos menos saludables por alternativas más saludables.
Aún es necesario rociar un poco de aceite sobre los alimentos fritos, como los filetes de pollo empanizados y el pescado frito, para que las migas queden uniformes y crujientes mientras se cocinan, pero se usa mucho menos aceite. También puedes hacer patatas fritas y croquetas de patata y obtener un resultado agradable y crujiente sin freír.
2. Rápido, seguro y fácil de usar
Los hornos para freidoras comenzaron como un reemplazo de las freidoras. Si bien eso es genial, no es suficiente para convencer a la mayoría de las personas de que necesitan una, ya que de todos modos no mucha gente usa una freidora en casa con regularidad.
Un problema común hoy en día es que todos queremos cocinar más a menudo, pero simplemente no tenemos tiempo para hacerlo. Por eso son tan populares los platos preparados y para llevar, aunque sabemos lo poco saludables que pueden ser. Si pudiera cocinar algo como salmón o chuletas de cerdo en una freidora en menos de 20 minutos, ¿preferiría hacerlo antes que pedirlo?

El hecho de que un horno freidora sea rápido y fácil de usar significa que cocinar en casa es una opción más tentadora. Un horno freidora facilita la cena. Lo único que tienes que hacer es sazonar un trozo de carne, como una pechuga de pollo (aunque esté congelada), ponerlo en el cestillo y cocinarlo. Simple.
3. Comida crujiente
Si prepara muchos alimentos congelados y empanizados, como aros de cebolla y filetes de pollo, este es el motivo que más le encantará. Un horno freidora en realidad hará que los alimentos que cocines queden crujientes, por lo que obtendrás un exterior dorado y crujiente en lugar de un desastre empapado.

Todo lo que necesitas es un rocío de aceite de cocina en el exterior de la comida y terminarás con un exterior crujiente. Esta es la forma perfecta de elaborar cualquier miga y cualquier tipo de alimento congelado o empanizado.

¡Intenta recalentar las sobras de pizza! No solo deja la corteza crujiente en el fondo, sino que también revive perfectamente la cobertura cuando calientas las rebanadas. ,